MONÓLOGO
La madre blanca cayó muerta, en una nube de cabellos blancos,
ante el chillido angustiado de la pequeña Rosaura, que fue acallado casi
enseguida por un segundo disparo del robot…
La comunicación se cortó.
(Kim
piensa)
Como pude
ser que mi propia gente, mi lugar haya matado a la madre blanca. Los urbanitas no
pueden ser tan malos, es imposible no pude ser. Es mi gente, mi familia, con la
que he vivido toda la vida, con la que he aprendido ser la quién soy.
¡No! No me
lo pudo creer, esto no pude estar pasando.
Keyko
tiene razón todas las urbanitas somos unas ratas malas que solo sabemos matar. Solo
saben construir biobots que están controlados por las Ajugas que no tienen alma.
No puedo reconocer lo que está
pasando, entiendo cómo debe estar Keyko pero no pudo hacer nada, no me atrevo a
defenderla, soy una urbanita.
Si keyko
me grita, voy a aguantar sus gritos, madre blanca era como su madre.
-¡Nooooooo!-chillo keyko……



