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http://es.wikipedia.org/wiki/Las_hijas_de_Tara
http://www.lauragallego.com/libros/novelas-independientes/las-hijas-de-tara/

dilluns, 10 de març del 2014




EL COMIENZO DE LA IMAGINACIÓN

KURT SIN MIEDO A NADA

Kurt caminaba por un terreno yermo y baldío, envuelto en húmedas nieblas fantasmales que se cerraban sobre él y se adherían a su piel como si se tratase de manos espectrales que intentaran atraparlo con sus dedos ganchudos y pegajosos.
Su madre lo enviaba cada noche a buscar leche a un granjero. Pero para llegar a buscar la leche tenía que atravesar un bosque espeso. Kurt siempre caminaba muy rápido ya que todo era oscuro y sólo podía ver el pequeño camino del cual la vegetación se había apoderado, con la luz de las estrellas. Cada vez que daba un paso se daba la vuelta al escuchar desde un pequeño ruido como el de un grillo a un aullido de lobo. Las ramas cantaban con la brisa del viento y en su imaginación por todos lados veía ojos brillantes que lo miraban.
Para él  esto era lo peor, siempre esperaba que su madre no se acordara de la leche para no pasar aquel maldito rato, todos los días acababa pringando. Era el único hijo, por esta razón odiaba ser hijo único.
Cuando llegaba al portal de la verja el perro se abalanzaba sobre él lamiéndole la cara con saltos de alegría. El gato le esperaba maullando para ser acariciado. El gallo cantaba aunque fuera de noche y todas las vacas se giraban y lo contemplaban fijamente. El granjero  lo esperaba con          llena de leche para llenar su lechera, eso sí era fresquísima y buenísima.
Un día volvió a superar el largo camino. Al llegar, el perro y el gato   lo esperaban impacientes como habitualmente, pero ninguna vaca  se giró.Algo estaba sucediendo. Kurt se acercó  y vio  que el granjero estaba con una vaca a punto de parir. Era sorprendente Kurt nunca había visto una vaca a punto de parir.El granjero estaba muy nervioso.Vio en la cara del granjero que el parto se estaba complicando, Kurt se puso ayudarle, pero al final el granjero le dijo que llamara al veterinario. El veterinario no llegaba y la vaca cada vez estaba más inquieta. Al final con sus fuerzas y las del granjero consiguieron sacar la cria. Era un macho y el granjero le puso de nombre Kurt agradeciendo lo que había hecho él esta noche. Gracias a él había nacido el ternero Kurt.
El granjero le dijo que era muy valiente y que a partir de ahora le llamaría cada vez que una vaca estuviera a punto de parir. Kurt estaba muy contento y  todo esto era una gran experiencia que no olvidaría nunca.
A partir de esto Kurt se interesó por este tema y buscó mucha información, sin darse cuenta se iba formando y cada vez sabía muchas más cosas.
En este momento cuando pasaba por el bosque espeso fantasmal no se daba cuenta del miedo que le daba antes, lo único en que pensaba era en conocimientos nuevos sobre los animales de la granja.
Al cabo de unos años Kurt estudió para ser veterinario y trabajaba cada verano en la granja hasta que un día el granjero ya estaba muy mayor y no tenía familia le dejó de herencia la granja y todas las tierras.











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